Más de 25 mil vehículos circulan diario, entre autobuses de pasajeros, camiones de carga y automóviles particulares. Es la vía que atraviesa el territorio nacional uniendo el sur de México con el noreste del país y nuevamente ocurrió un accidente en esta carretera 57 a la altura del tramo conocido como “Los Chorros” o mejor dicho “El Tramo de la Muerte”, un tráiler sin frenos y sin opción de maniobrar, terminó enlutando a varias familias y dejando heridos a su paso… Era una tarde soleada de domingo, tal vez regresaban de un paseo dominical, o de estar fuera de la ciudad por trabajo y esperaban reencontrarse con sus familias, tal vez simplemente no imaginaron que sería su último viaje o que tendrían lesiones de por vida, por estar en el momento y lugar equivocado…
Es terrible lo que ocurre en esa carretera, accidente tras accidente alzamos la voz, nos enojamos e indignamos porque no se dan soluciones, ni propuestas de mejorar ese trayecto, y lo único que queda es encomendarse a Dios y esperar salir con bien del ahí.
El día se convirtió en luto y desolación, las familias lloran a sus seres queridos y rezan porque los heridos puedan mejorar. Ésto nos debe de doler a todos, en algún momento hemos transitado por ese camino, y es imperante exigir a las autoridades federales que actúen para rectificar las curvas de ese tramo, la proyección de más rampas de emergencia, e incluso la construcción de dos puentes en el carril de descenso, obra que ya se había propuesto en 2017 y así poder reducir el riesgo de accidentes en una de las carreteras mas peligrosas y mortales del país.
¿Cuantos muertos más hacen falta para que se tomen cartas en el asunto?
Mi oración con las familias afectadas por esta tragedia…
¡Hasta la próxima!






