Se llama Gabriel García Hernández y fue nombrado por el presidente Andrés Manuel López Obrador como responsable del programa “Agua Saludable Para La Laguna” de Coahuila y Durango.

Sin duda es muy positiva la intención del presidente López Obrador de resolver el grave problema social y de salud que representa el consumo de agua con arsénico, por la perforación tan profunda para extraer el vital líquido. 

También, es ilógico que se destine más agua para la producción lechera que para el consumo ciudadano y ahí impera la corrupción a favor de los dueños del dinero en ambos estados de la Laguna.

Ningún presidente de la República le había metido mano a ese grave problema que se refleja en la mayor incidencia de casos de cáncer, por el consumo de arsénico en el agua.

Hasta ahí todo está bien, pero también hay que considerar que el nuevo encargado que envía el presidente López
Obrador, el ahora exsenador por Morena, Gabriel García Hernández, tiene otra encomienda: la política.

Y es que buscará fortalecer a Morena para ganar la gubernatura de Durango el próximo año y la de Coahuila en el 23.

Es un movimiento político con tintes sociales y de salud que está más claro que el agua saludable.

Morena que ya tiene 16 gubernaturas, el año próximo sumará, mínimo otras cuatro de las seis que estarán en juego.

Y luego buscará quedarse con Coahuila en el 23, año previo a la elección presidencial y donde también estará en juego el Estado de México, donde Morena ya la tiene ganada.