Revise la historia y siempre los líderes del comunismo terminan millonarios.

Los argumentos de desigualdad que los llevan al poder se desmoronan y aflora la riqueza que tanto satanizaron.

Ejemplos: Fidel Castro, Hugo Chávez, Nicolás Maduro y hoy, en nuestro país, los cercanos a Andrés Manuel López Obrador, políticos y sus hijos.

Los desplantes de riqueza y de opulencia del tal Andy, de José Ramón, Jesús Ernesto y de Gonzalo, evidencian la descomposición del pensamiento.

De promover la austeridad republicana, la justa medianía, pasaron al lujo extremo, tan exagerado que la presidenta claudia Sheinbaum salió a desmarcarse con la frase: el poder se ejerce con humildad.

Y es con ese manotazo, como queda claro que el quiebre es una realidad.

Tiempos de definiciones entre quienes creen que López Obrador, sigue en la presidencia y quienes están con la presidenta Sheinbaum, quienes no le han dado la espalda.

Hoy la presidenta Sheinbaum tiene cada vez más margen del ejercicio del poder y el ejemplo son la estrepitosa caída de Adán Augusto López, hermano de AMLO, y de Pablo Gómez.

Sin duda los llamados narcopolíticos ligados a AMLO hoy duermen muy poco por el apoyo que Estados Unidos le da al Gobierno de Sheinbaum sobre temas de descaro como el huachicol fiscal y la enorme corrupción que llevó a la quiebra a Pemex y a la CFE.

Toda la herencia de corrupción, inseguridad e impunidad que le dejó López Obrador al gobierno de la presidenta Sheinbaum que cada vez tiene más margen de maniobra desmarcada de AMLO y de sus incondicionales en Morena.