Con descaro total, Rubén Rocha difundió imágenes donde aparece en una carne asada bailando con una señora.

Afuera del domicilio en Badiraguato, al noreste de Sinaloa, lugar donde nació “El Chapo” el 4 de abril de 1957, militares protegían a Rocha.

Lo anterior ante el creciente rumor de que Estados Unidos vendrá por el exgobernador con licencia por su relación con el narco.

Pero lejos de estar preocupado, Rubén Rocha aparece enfiestado y lanza el mensaje de que el Gobierno mexicano lo protege.

Más bien forma parte de la lista de protegidos del expresidente Andrés Manuel López Obrador junto a Adán Augusto López, Américo Villarreal, David Monreal, Marina del Pilar y Alfonso Durazo, entre otros gobernadores morenista.

Al son de la tambora, en las imágenes se ve a un Rocha relajado y sonriente.

El 1 de mayo pidió licencia para separarse del cargo y hasta ahora nadie sabe dónde se esconde.

Solo un mensaje en redes y ahora el video de una fiesta de cumpleaños a donde asiste como invitado distinguido.

Y al mismo turno en que Rubén Rocha es acusado, junto con nueve funcionarios de su gobierno, aparece tan campante otro exgobernador que se encuentra en la prisión de alta seguridad del país, en Almoloya, en el Estado de México.

Destinada a reos de alta peligrosidad, con riesgo de fuga como “El Chapo” Guzmán, que de ahí fue trasladado a los Estados Unidos, donde recibió cadena perpetua.

Es Ernesto Ruffo Appel, primer gobernador panista del país en Baja California, acusado de huachicol fiscal.

Tiene 74 años, pero al ser opositor al Gobierno morenista está sometido a una prisión extrema.

Los contrastes son evidentes: Rocha en libertad y enfiestado bajo la protección de AMLO y Ruffo en la cárcel bajo fuertes medidas de seguridad, alega persecución política. Usted decide.