Saltillo es la capital más segura del país y una de las cinco ciudades de México donde sus habitantes se sienten más seguros.

Aquí la seguridad no se lleva a la política ni a las grillas. Aquí la seguridad es un tema de alta preocupación y se atiende con estrategia y, sobre todo, con voluntad.

Sí, el modelo de seguridad que coloca a Coahuila como el estado más seguro del norte y uno de los tres más seguros del país basa su éxito en el trabajo en equipo.

Y en esa chamba y en los excelentes resultados están el gobernador Manolo Jiménez y el alcalde Javier Díaz.

Tan solo en lo que va del año han invertido 86 millones de pesos en la compra de patrullas, armamento, uniforme, bicicletas eléctricas, 30 cámaras de reconocimiento facial, cinco oficinas móviles y 25 casetas de vigilancia, además de drones y la constante capacitación para las y los elementos policiacos que hoy tienen mejores sueldos y prestaciones.

Y en el trabajo en equipo participan los ciudadanos en los 580 grupos activos de seguridad de WhatsApp, donde interactúan más de 123 mil ciudadanos con un solo objetivo: cuidar nuestra ciudad.

El resultado lo mide el Instituto Nacional de Estadística y Geografía mediante encuestas directas a los ciudadanos.

El resultado es que la gente se siente segura y, por su crecimiento poblacional, no estamos exentos a que se registren delitos o intentos de infringir la ley y trastocar la tranquilidad.

Y es ahí donde se califica la seguridad. También por la respuesta rápida de las corporaciones policiacas estatales y municipales, respaldadas por el Ejército, la Marina y la Guardia Nacional.

El sentir ciudadano manda y es el reflejo del compromiso cumplido de un gobernador como Manolo Jiménez y de un alcalde como Javier Díaz.