Hoy 16 de Agosto, el abuelo Mincho cumpliría un año más de vida…
Para honrar su memoria, mi papito le escribió este texto que comparto con ustedes…
Diario veo en mi Papá la grandeza del abuelo… Feliz cumpleaños Abuelo.
¿Cómo era?
Definitivamente no muy alto, más bien bajo de estatura y rollizo, gordito pues, de piel blanca tostada por el sol, ojos vivarachos y sonrisa franca; sus ancestros fueron migrantes europeos que a principios del siglo pasado sentaron sus reales en el sureste mexicano.
De su infancia evidentemente no tengo muchas referencias, solo sé que los estudios básicos hasta el nivel de primaria le fueron impartidos por una tía, la infaltable maestra en toda familia bien avenida, que no rica, de la época. La falta de educación académica de mayor nivel no fue obstáculo en su desarrollo, ya que se ocupó en empleos de diferentes tipos: desde mandadero, ayudante de boticario, responsable de bodegas, “cácaro” de cine, representante sindical, funcionario municipal y aprovechando su facilidad de palabra, vendedor de seguros. Debo decir que fue tan bueno en el oficio, que llegó a ser, entre otras cosas, gerente regional.
En su tiempo, la mayoría de las familias eran muy prolíficas, y la suya no se podía quedar atrás, sobreviviéndole de once nacidos, seis hijos varones a quienes, con el ejemplo, inculcó el respeto irrestricto hacia las mujeres, la responsabilidad, la honestidad y la honradez por encima de cualquier situación; ciertamente no era perfecto y también se equivocaba, por lo que adoptó como suyas, frases que al paso de los años se convertirían en premisas de la familia, él decía:
“Hagan lo que digo, no lo que hago” y “Si tienes la razón, defiéndela, aunque te rompan la… cara”
Bueno, la frase exacta no se puede publicar, lo cierto es que venciendo todo tipo de adversidades logró que sus hijos cursaran y terminaran estudios profesionales. Mencioné que tenía facilidad de palabra y poder de convencimiento, gracia que aprovechó exitosamente dentro de la política de su estado natal y aún, cuando nunca fue candidato de nada, descubrió y formó, si así de puede decir, desde presidentes de partido hasta candidatos a gobernador.
Sí, son libres de pensar lo que a su gusto corresponda, pero quiero comentar que desde hace mucho tiempo me prometí que si alguna vez escribía algo y lo llegaba a publicar, unas hojas serían reservadas para hablar un poco de él, que tendría que ser muy especial y ahora en este tiempo lo es.
Con esta rápida remembranza, inclinando respetuosamente la cabeza, rindo un sentido homenaje a un personaje, mi personaje favorito, que hace ya muchos otoños tuvo la ocurrencia de adelantarse en el viaje del que nadie retorna, y qué precisamente hoy 16 de agosto, estuviera cumpliendo un año más.
En donde quiera que te encuentres, y espero que sea un lugar mejor, recibe las más sinceras gracias por lo que ahora soy.
Te quiero PAPÁ.
Armando R. Lescieur Talavera
Mi papito.
¡Hasta la próxima!






