Preocupante actuación por parte de la Selección Mexicana contra su similar de El Salvador en este cierre de fase de grupos de la Copa Oro, edición 2021, en Dallas, Texas. México llegaba presionado por conseguir los tres puntos frente a los salvadoreños, quienes ya tenían asegurada su clasificación para la siguiente fase; por lo que uno fácilmente se imaginaría que sería un partido sencillo y de trámite para México… pues resultó que no.
Apenas comenzaba el partido y como es de costumbre, ambas escuadras buscaban hacerse del esférico, presionando y “mordiendo” los espacios del rival. Poco le duró el gusto a El Salvador, ya que México –como era de esperarse- se hizo rápidamente de la posesión del balón, para posteriormente comenzar a tejer las jugadas en el área rival.
Bastaron veintiséis minutos del partido para que México se encontrara con el primer tanto, gracias a las facilidades que otorgaba el rival, el cual regalaba espacios por la banda, con una marcación tibia y distante, la cual fue aprovechada por el lateral Luis Rodríguez, quien con un gran control y recorte, disparó con la fortuna de encontrarse con un rebote de la defensa salvadoreña para que terminase en el fondo de la red.
Hasta ahí todo perfecto… parecería un partido fácilmente controlado contra un adversario limitado técnica y tácticamente.
¡Pues vaya sorpresa! El segundo tiempo fue una historia totalmente diferente, de terror para ser breve. El equipo salvadoreño salió con otra mentalidad; parecía como si hubiésemos intercambiado casacas, Funes Mori fallando en dos ocasiones claras, Héctor Herrera con un ritmo lento y predecible, Edson dando “regalitos” cuando aún no es Navidad, Alan Pulido, quien recordemos realizó una hazaña que muy pocos tienen la fortuna de contar, cuando se desató, golpeó y escapó de sus secuestradores a lo “Chuck Norris”; y sin embargo, no es capaz de quitarse la marca de un solo defensa salvadoreño, la ironía. Todo esto, aunado a los cambios ofensivos del técnico Hugo Ernesto Pérez; hicieron del equipo mexicano un sufrimiento de cuarenta y cinco minutos que parecía eterno.
Por fortuna para nosotros, los salvadoreños no fueron precisos en sus tiros y no supieron aprovechar los numerosos errores de la defensa mexicana. México al final ganó “1-0” contra El Salvador, se quedó con los tres puntos, pero dejándonos un muy amargo sabor de boca… cada vez pesa menos tu “localía” México y los rivales ya se están dando cuenta.






