Estados Unidos.- Un fallo en una actualización de la plataforma de seguridad informática CrowdStrike ha causado problemas en los sistemas de Microsoft, afectando a empresas e instituciones a nivel mundial, especialmente en aeropuertos. CrowdStrike ha admitido que una actualización defectuosa de su plataforma Falcon es la causa del caos, asegurando que no se trata de un incidente de seguridad ni un ciberataque, y que ya están trabajando para revertir los cambios.
Fundada en 2011, CrowdStrike ofrece servicios de seguridad para grandes empresas como Microsoft y Dell. Su plataforma Falcon detecta fallos de seguridad en tiempo real y protege cargas de trabajo en diversos entornos, incluyendo locales, virtuales y en la nube, a través de 28 módulos que abarcan seguridad corporativa, operaciones de IT, detección de amenazas, protección de identidad y datos, y ciberseguridad.
George Kuntz, fundador de CrowdStrike, tiene 30 años de experiencia en tecnología, habiendo trabajado anteriormente en McAfee y GM. La reciente actualización defectuosa de CrowdStrike afectó a compañías aéreas, hospitales y negocios, incluyendo el sistema informático de París 2024.
Usuarios de Microsoft en todo el mundo, incluyendo bancos y aerolíneas, reportaron caídas del servicio, registrándose interrupciones en Visa, ADT, Amazon, American Airlines y Delta. En Australia y Nueva Zelanda, aerolíneas, proveedores de telecomunicaciones y bancos también enfrentaron problemas.
Microsoft ha solucionado la causa subyacente del problema, restaurando la funcionalidad de varias aplicaciones y servicios de Microsoft 365, aunque aún persisten impactos residuales en algunas aplicaciones. El equipo de ingeniería sigue trabajando para mitigar estos problemas y redirigir el tráfico a sistemas alternativos.
La interrupción ha provocado problemas globales, especialmente en el sector aéreo, afectando a aeropuertos y aerolíneas en Europa, Asia y Estados Unidos. En España, Aena ha ido recuperando algunos de sus sistemas de manera progresiva, colaborando con las aerolíneas para operar los vuelos. Además, el problema ha afectado a medios de comunicación internacionales, la Bolsa de Valores de Londres y diversas compañías ferroviarias.






