Esa unidad que pide el gobernador Miguel Riquelme a los priistas hace la diferencia entre mantener o no la gubernatura en la elección del 23.
En sus discursos, el jefe político del mejor PRI de méxico, lo afirma una y otra vez: la unidad nos ayudará a salir adelante, no solo en la función pública y los resultados, sino también en el proceso electoral.
Sabe que el presidente Lopez Obrador irá con todos sus programas sociales por los votos a favor del Movimiento Regeneración Nacional. Por eso, con el mejor candidato de los priistas -Manolo Jiménez- Riquelme busca ganar la elección, pero en base a la unidad.
Unidad entre los priistas y unidad entre PRI-PAN- PRD y hasta movimiento ciudadano. Y no solo enfrentar a Morena- Gobierno federal- sino al propio Comité Ejecutivo Nacional del PRI donde Alejandro Moreno y Rubén Moreira se agenciaron el derecho a elegir candidatos en las gubernaturas.
También frente a ese posible problema, por negociación CEN del PRI y Gobierno federal – Morena- para evitar investigaciones sobre corrupcion de ambos dirigentes del antes invencible Revolucionario institucional, Riquelme necesita la unidad.
Para ello tiene a Eduardo Olmos, un político nato cuyo objetivo será lograr la unidad entre todo el bloque opositor a Morena y a quien resulte ser su candidato como Ricardo Mejía Berdeja, subsecretario de Seguridad Nacional.
No será fácil unir consciencia y acción sobre todo entre priista y panistas, sino entre movimientos ciudadanos al margen de las ideologías partidistas. Olmos ya pronto será el dirigente estatal del PRI.
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