De plano… Manolo Jiménez, virtual candidato del PRI al Gobierno del estado, deberá hacer a un lado al exgobernador Rubén Moreira; no solo por la mala imagen del equipo de Alejandro Moreno, sino la derrota de Carolina Viggiano en Hidalgo y otros pasivos, son los que acarrea el exmandatario. Y en definitiva, los activos importantes para Manolo son el gobernador Riquelme, él y la estructura priista, junto a las acciones de adhesión hacia grupos sociales alternos al PRI.

En el terreno universitario, el magistrado Luis Efrén Ríos sigue empeñado en buscar la rectoría de la UAdeC; a pesar de que tiene el antecedente de su destitución como director de la Facultad de Jurisprudencia, por desvío de recursos; quién sabe a qué le apuesta el controvertido Luis Efrén, caracterizado por ser alfombra del gobernador en turno.

El exalcalde panista de Torreón, Jorge Zermeño, no está de acuerdo con la alianza con el Partido Revolucionario Institucional, tan es así que ya en varias ocasiones ha asistido a eventos de Morena; otro que se resiste es Guillermo Anaya Llamas, quien hasta abriga la esperanza de ser candidato a gobernador por tercera ocasión consecutiva. Ambos son líderes panistas reconocidos en la Laguna y que sí tienen peso.

No como el alcalde de Monclova Mario Dávila, que tiene como su peor activo la impunidad al no castigar con cárcel al exalcalde Alfredo Paredes, quien tiene enormes pasivos que en materia de corrupción rebasan los dos mil millones de pesos. Hay denuncias en la Unidad de Inteligencia federal, desde donde se cocina actuar contra Paredes en tiempos políticos, previos a la elección de gobernador.