Corre la versión de que dejarán la Dirigencia Nacional y la Secretaría General de Morena.
Ambos no han podido dirimir sus diferencias y desde Palacio Nacional la línea es que dejen su lugar a gente más cercana a la presidenta Claudia Sheinbaum.
No es la primera vez que corre esa versión y más por los últimos resultados adversos que afrontó Morena.
Al tal grado que Rubén Moreira, al ganarle el PRI a Morena en Durango, pidió que le mandaran a competir a alguien que le sepa a la política y no a un junior que no le sabe, al tal Andy.
Este año, solo habrá elecciones en nuestro estado para elegir diputados locales.
Y frente al reto, Morena quiere reactivar su Dirigencia Nacional para contrarrestar las debilidades que afrontan en Coahuila, donde están llenos de problemas internos y carecen de trabajo en territorio.
Veremos si ahora se vuelve cierta la versión de la salida de Luisa y de Andy, la fórmula que no significa unidad entre los morenistas.
Veremos y diremos si se hace efectiva y, sobre todo, de quiénes podrían relevarlos con el sello de Claudia Sheinbaum y no de Andrés Manuel López Obrador.







