Lo que estaba previsto se consumó, pues el Banco de México sube nuevamente la tasa de referencia a 7%. El incremento a la tasa de interés obedece a las presiones inflacionarias asociadas al conflicto geopolítico en Europa y al resurgimiento del Covid-19 en Asia. Con este ajuste técnicamente Banxico busca acercarse lo más que se pueda a su pronóstico de inflación de cierre de año que es de un 3%. Cabe señalar que la decisión se tomó por mayoría de la junta de gobierno del organismo.
En su anuncio de política monetaria, Banxico destacó que a los choques inflacionarios derivados del Covid-19 se añaden las presiones provenientes del conflicto geopolítico entre Rusia y Ucrania y las estrictas medidas de confinamiento impuestas recientemente en China por nuevos brotes entre sus ciudadanos. Así, en abril las inflaciones general y subyacente registraron tasas anuales de 7.68 y 7.22 por ciento, respectivamente, su nivel más alto desde enero de 2001. Por lo que el objetivo latente de un 3% de inflación podría llegar hasta el verano del 2024.
Cabe señalar que de igual manera la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos subió su tasa de interés en 50 puntos base la semana pasada, con lo que la ubicó en un rango de entre 0.75 y 1 por ciento. Este es el mayor incremento en más de dos décadas, y se produjo para contener la inflación, pese a los temores de una eventual recesión. En marzo, la inflación en Estados Unidos se disparó 8.5 por ciento, seis décimas por arriba de la observada en febrero. Se trata del mayor aumento desde diciembre de 1981, es decir, desde hace más de 40 años.
Nuevamente surge el temor de que este aumento de tasa provocará un impacto en créditos personales o de nómina, pago de hipotecas y tarjetas bancarias o departamentales. Los banqueros están alertas pues han señalado que de igual manera se verán afectadas las tasas de interés que cobran a los créditos empresariales de personas físicas y de personas morales y que exista menos apalancamiento. La decisión del Banco de México busca que no se otorguen créditos sin una razón productiva en un momento en el que las empresas y personas no puedan pagarlos.






