Monterrey, Nuevo León.- Dos tejabanes en la colonia Unidad Pedreras, Fomerrey 106, en el municipio de Monterrey, resultaron dañados por rocas que se desprendieron del Cerro Topo Chico la noche del lunes. Los habitantes de las viviendas lograron salir ilesos de milagro, pero las pérdidas materiales aún no han sido cuantificadas.
De acuerdo con testigos, se escuchó un fuerte estruendo antes de que las pesadas rocas cayeran sobre los tejabanes ubicados en la Privada Sonrisas. En uno de los tejabanes se encontraba María Guadalupe Pérez González, de 35 años, acompañada de su hija de 11 años, quienes estaban en la sala de la vivienda y lograron salir corriendo. En el otro tejabán se encontraba Jennifer Samantha Rocha, de 25 años, con sus hijos de 7 y 3 años, así como un bebé de 7 meses. Los niños estaban en la recámara del domicilio y se salvaron de morir por poco, ya que las rocas cayeron a escasos centímetros de la cama en la que dormían.
Hasta el momento, no se ha cuantificado el valor de las pérdidas materiales, pero ambas familias han perdido su patrimonio como resultado de este incidente provocado por el desgajamiento del cerro. Las autoridades de Protección Civil del municipio de Monterrey acudieron al lugar para atender la situación y evaluar los daños causados por este desafortunado suceso.






