Ciudad de México.- El pasado sábado 15 de abril, los observadores de auroras boreales en Alaska fueron sorprendidos por la aparición de una espiral azul celeste que parecía una galaxia, durante unos minutos.

Sin embargo, la causa de este fenómeno fue algo más mundano que una invasión alienígena: se trató del exceso de combustible expulsado por un cohete de SpaceX lanzado desde California unas tres horas antes.

Según el físico espacial Don Hampton, cuando los cohetes expulsan combustible a gran altitud, este se convierte en hielo, y si está iluminado por el sol, puede verse como una gran nube que a veces se arremolina. Aunque no es un fenómeno común, Hampton ha visto este tipo de espirales unas tres veces.

La aparición del remolino fue captada por la cámara panorámica del Instituto Geofísico y se mostró en un video en cámara rápida que se difundió ampliamente en internet.