Desde hace 19 meses que se dio el anuncio del cierre de la frontera terrestre entre México, Estados Unidos y Canadá, derivado de la pandemia por el covid-19. Situación que entristeció a los mexicanos con alma de americanos que en los estados de la frontera están acostumbrados a realizar compras transfronterizas.

Millones de mexicanos visitan Estados Unidos anualmente, un gran porcentaje lo hace para comprar productos que consideran se obtienen a mejores precios que en México… Entre los productos que más adquieren los mexicanos están electrónicos, ropa, calzado, cosméticos y aparatos para el hogar.

Las tiendas más visitadas por los mexicanos son aquellas que venden los saldos que no compraron los estadounidenses, o bien mercancía de todo tipo a bajos precios, como Ross, Target, Tjmax, Walmart.

Las compras por internet desde México en tiendas americanas es también una tendencia a la alza, sobretodo por el cierre de la frontera.

¿Pero, por qué los mexicanos del norte se empeñan en adquirir artículos americanos?

Un punto es que la mercancía americana, es de mejor calidad, y más barata que en México.

Algunos otros señalan que prefieren pasear y visitar el país mientras realizan sus compras de marcas favoritas que no encuentran aquí, y un porcentaje restante comparte que es un tema aspiracional, la sociedad va y compra a EU porque quiere sentir que adquiere o es parte del país más poderoso del mundo.

Sin embargo, no todos los mexicanos aspiran a comprar en el país vecino, pues mientras en México crecen las necesidades básicas, en EU disminuyen, así que quienes trabajan del otro lado de la frontera tienen más dinero para enviar a sus familiares. Las remesas que mandan mexicanos desde Estados Unidos se han incrementado de manera histórica, porque en este país la pobreza disminuye y en México aumenta, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Tan solo en el 2020 se enviaron a México 45 mil millones de dólares por concepto de remesas, según el Banxico.

Situación que contrasta, ya que mientras 38.5 millones de mexicanos trabajan todos los días en E.U para enviar dinero a nuestro país, que genera compras y consumo, que impacta en el Producto Interno Bruto (PIB), otro porcentaje mucho menor busca llevar su dinero y gastarlo en otro país, solo por el hecho de sentirse poderosos ya que estigmatizan lo creado en el suyo, bien dicen el peor enemigo de un mexicano es otro mexicano, este es el caso de los mexicanos con alma americana que celebran que el canciller Marcelo Ebrard anuncie que la frontera terrestre con México se reapertura el próximo 8 de noviembre, así que están listos para comprar cosas que no necesitan, con dinero que no tienen, para impresionar a gente que no le importan, en el vecino país capitalista, afectando a su país al preferir comprarle a una franquicia americana, que a un emprendedor, o una micro, mediana empresa mexicana.

¡En fín la hipocresía!