Saltillo, Coah.- Una mujer cuya alma en pena aún recorre las calles del Centro Histórico de Saltillo, ha dado pie a la leyenda conocida como «La Taconera».

Ese fue el apodo con el que se conoció a la fémina que que habitaba en una modesta casa en la calle del Campo Santo, que hoy tiene el nombre de Juárez, cuyos pasos dejaban escuchar el fuerte sonido que producian sus zapatos.

De día, se dedicaba al cuidado de su madre de más de 90 años, quien seníl y enferma, requería de muchos cuidados. Sin embargo, al caer la noche «La Taconera» salía engalanada presuntamente a reunirse con su amante.

Al caminar por las calles vacías, sus vecinos reconocían su peculiar andar por el sonido que producía. El tiempo y la vida le transcurrían de la misma manera. Hija precocupada por su madre de día, y mujer despreocupada entregada a sus instintos por la noche.

Pero la vida es caprichosa y la mnuerte pocas ves espera; un día al volver a casa, encontró el lugar en silencio absoluto y temiendo lo peor, comenzó a buscar a su madre a quien halló muerta y fría posada en su cama.

«La Taconera» murió poco después llena de tristeza y culpa por no acompañar a su madre. Desde entonces se dice que los tacones de la mujer se siguen escuchando en las calles de Saltillo, con lamentos llenos de remordimiento por dejar morir en soledad a su progenitora.