Quien se ha visto muy activo en los últimos días escribiendo, produciendo y distribuyendo diferentes mensajes polarizantes es el Diputado Federal Jericó Abramo Masso, quien más allá de mandar señales de fortaleza, exhibe su desesperación ante el escenario político adverso en el que se encuentra, situación que lo ha hecho cometer varios errores.

Sus ímpetus son muy prematuros y peculiares, habla de que ha sido el mejor alcalde que ha tenido Saltillo, pero en el 2013 le entregó la presidencia municipal a un panista, habla que sacó la mayor votación en la historia en su distrito federal con 91 mil votos, pero en ese mismo distrito en esa misma elección del 2021 Chema Fraustro sacó 93 mil votos, habla que es el mejor posicionado del PRI a la Gubernatura para el 2023 pero incluso Román Alberto Cepeda, Alcalde de Torreón, ya está arriba que él en las encuestas, no se diga  Manolo Jiménez, dice que posiblemente se va, pero en otros partidos ya le han mandado decir que no tiene cabida por su pasado, justamente priista.

Más allá de seguir con este juego, Jericó debería de serenarse, ser institucional y así como él lo pregonó antes de ser diputado, esperar las definiciones de quien manda en su partido. El PRI buscará ir en unidad donde seguro habrá jugada para todos. Pero también el PRI tiene mecanismos de selección de candidatos para cuando no se puede llegar a esa unidad.

Si Jericó o cualquier otro u otra militante siente que se merecen la candidatura, el PRI Coahuila podrá ir a elección abierta para que participen y gane el mejor. Así que para qué tanto show, si el que quiera su oportunidad la va a tener, al tiempo, mientras a serenarse.