Nunca como hoy las presiones de Estados Unidos están sustentadas en información real.
Sencillo, los miembros de la delincuencia organizada que ya están bajo el escrutinio del gobierno de Donald Trump han revelado mucha información comprometedora.
La última, la relación de tres instituciones bancarias, como Vector, con los movimientos de lavado de dinero de sumas millonarias que provienen del narcotráfico.
Alfonso Romo, amigo de Andrés Manuel López Obrador y quien fungió como enlace con los empresarios, salió más que salpicado de corrupción, porque también está implicado Genaro García Luna, quien forma parte central de las revelaciones secretas al gobierno estadounidense sobre esas tres instituciones de la banca.
El golpe certero de Trump a López Obrador va acompañado con el aumento del retiro de visas para funcionarios bancarios y políticos morenistas.
Primero aranceles, luego divisas, enseguida lista de funcionarios y políticos ligados al narco, después deportaciones y ahora lavado de dinero, presiones que van en aumento y que ponen contra la pared al equipo de López Obrador, aún en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
En Morena buscan amortiguar el efecto de los golpes duros de Donald Trump, cuyo gobierno ya nos colocó en la lista de países enemigos.
El desenlace se verá en la firma o suspensión del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.
El ambiente es por demás escalofriante y con argumentos poco claros para revertir el efecto negativo de los dardos envenenados.
¿Qué viene?
Nadie sabe, pero lo más seguro es que será otro manotazo de Estados Unidos hacia nuestro país, en una relación que, como nunca, está más que turbia.







