Ciudad de México.- El gigante tecnológico Google acordó permitir que el Pentágono utilice sus herramientas de inteligencia artificial en operaciones, una decisión que se hizo pública apenas un día después de que más de 600 empleados solicitaran frenar cualquier colaboración de este tipo. La medida, revelada por The Wall Street Journal, ha generado un nuevo episodio de tensión interna dentro de la compañía.

De acuerdo con los reportes, el acuerdo contempla el uso de la tecnología en entornos clasificados, aunque incluye restricciones contractuales que impiden su aplicación en vigilancia masiva o en el desarrollo de armas autónomas. Pese a estas limitantes, trabajadores expresaron su preocupación por los posibles riesgos éticos, al advertir que este tipo de herramientas podrían ser utilizadas con fines dañinos si no se establecen controles efectivos.

La inconformidad interna se manifestó a través de una carta dirigida al director ejecutivo Sundar Pichai, en la que los firmantes pidieron cancelar acuerdos militares clasificados. En paralelo, el contexto se agrava tras antecedentes recientes en la industria: el Pentágono rompió relaciones con Anthropic por desacuerdos sobre el uso de su tecnología, mientras que OpenAI sí concretó un convenio similar. La polémica revive además el precedente del Proyecto Maven, del cual Google se retiró en 2018 tras protestas de su propio personal.