La elección de gobernador del estado en el 23, ya tiene a Manolo Jiménez como el virtual candidato del PRI, en posible alianza con el PAN y el PRD.

Pudiera verse lejana la elección, pero ya está a la vuelta de la esquina.

El primer priista, Miguel Riquelme conocedor de los tiempos políticos ha comenzado a tejer fino entorno a la figura del actual alcalde de Saltillo, Manolo Jiménez, político ya con experiencia, para ganar la gubernatura y mantener al PRI en Coahuila. Y en ese tejer fino, uno de los factores decisivos se llama “unidad”. La unidad entre los grupos políticos que hace la diferencia entre ganar o perder. Ese es un enorme reto a vencer.

El virtual candidato Manolo Jiménez, cumple las expectativas que todo partido político quiere ofrecer a un electorado que valora resultados antes que las promesas que en muchas ocasiones no se cumplen. Una vez que termine su labor como alcalde de Saltillo, la ruta de Manolo es en dos sentidos. Secretaría de Desarrollo Social o a la dirigencia estatal del PRI. En ambas, buscaría consolidar su imagen ahora a nivel estatal. Miguel Riquelme lo hizo desde la presidencia municipal de Torreón y conoce el proceso.

Ya son constantes las reuniones de Manolo Jiménez con líderes priistas de todo el estado, pero llama la atención el apoyo que recibe del grupo Laguna. Mientras ese proceso se consolida, el principal opositor de PRI en la elección de gobernador del estado, no acaba de unirse.

Morena sigue enfrascado en la división en espera de que su líder, el presidente López Obrador, envíe a su candidato y les exija orden y la unidad que no han demostrado en las últimas dos elecciones, la de diputados locales y de alcaldes. 

Pasado el fenómeno arrasador de López Obrador, Morena es un molusco, se mueve, pero no tiene estructura.

Los priistas todo lo contrario, afinan otra vez su estructura en base a la unidad y ya tienen en Manolo Jiménez a su candidato a gobernador.