Los primeros 100 días de la presidenta Claudia Sheinbaum denotan uno de sus principales objetivos: unir y no dividir, no polarizar.
Previamente, en sus 100 compromisos envió la base de su contenido político de ser presidenta de todo un país y no solo del sur, o del centro, o del norte.
Polarizar al país no contribuye a un proyecto de nación y solo refleja una visión engañada por la soberbia y alimentada por los rencores políticos y sociales.
Con sus características específicas, activos y también pasivos que se pueden convertir en retos a vencer, cada zona del país necesita del apoyo del Gobierno federal con la retribución de los dineros que recibe de los impuestos de toda una nación, y no sólo del norte, del centro y del sur.
De ahí que en sus compromisos fijó 100 acciones de equilibrio donde Coahuila fue tomado muy en cuenta por la presidenta Sheinbaum.
El reto de la quiebra de AHMSA, de modernizar la carretera 57, de incluir a Saltillo en un proyecto ferroviario, a la Laguna en el programa de Agua Saludable y de riego, además del apoyo a las familias que viven en zonas calientes, la mayoría de Coahuila, representa un muy buen inicio en la gestión gubernamental de la presidenta y su objetivo de unir y no dividir más.
Coahuila está incluido en sus primeros 100 días de Gobierno y El Mirón le apuesta que cuando venga y a donde venga traerá buenas noticias.
La presidenta Claudia Sheinbaum se siente cómoda cada vez que visita Coahuila, entre otros factores, porque constata que el gobernador Manolo Jiménez liderea un gobierno ciudadano que une y no divide, con una visión de trabajo en equipo y con el único propósito de mejorar las condiciones de vida de los coahuilenses.






