¿Qué tal amigos…? El próximo miércoles 10 de marzo, los Rayados de Monterrey recibirán en su estadio al Inter de Miami, dentro del partido de vuelta de los cuartos de final de la Concachampions, luego que, en el encuentro de ida, los Rayados ganaron de visitantes 2-1 partido en el cual no participó Lionel Messi que venía de una lesión.

Para ese encuentro de vuelta, la preocupación de la Pandilla de Monterrey, será detener al astro Lionel Messi, que será el arma visitante para eliminar al Monterrey.

Sin Messi el Inter de Miami es otra cosa, en cinco partidos sin el jugador argentino, ha perdido tres encuentros y empatado dos, por lo que se conoce como la Messi dependencia.

ERRORES AL INTENTAR DETENER O ANULAR A MESSI

-Amedrentarlo con entradas fuertes. 
La habilidad de Messi le permite moverse en milésimas de segundo y evitar los contactos fuertes, además el defensor se llenaría de faltas, algunas cerca del área grande y sabemos que Lio es un excelente ejecutor de tiros libres, inclusive podrían salir las tarjetas amarillas y rojas, esto no quiere decir que no se dispute el balón con fuerza, decisión y gallardía

-Querer “anticiparlo” antes de recibir el pase. 
Al buscar el anticipo lo mas probable es que le cometamos una falta por detrás que es sancionada, inclusive con expulsión, además Messi se aísla de la jugada y cuando su compañero tiene el balón va hacia él y prácticamente se lo quita de los pies y empieza a hacer su juego.

-Tratar de “quitarle” el balón 
Si ponemos al mejor recuperador del equipo en marca personal para anularlo, se llenará de faltas, y si intenta quitarle el balón sucederá que con una finta y un pase se lo superará y empezará su ataque con superioridad numérica, actualmente Messi no anota después de burlar a tres o cuatro jugadores de la defensiva, su futbol ha cambiado, pero sigue siendo peligroso.

Entonces ¿dejamos que Messi haga lo que quiera y nos dedicamos a explotar nuestras habilidades?

NO

Seguramente que Messi hará su juego y nosotros tenemos que hacer el nuestro para buscar el triunfo con nuestras armas.

-Podemos designar un medio campista con la misión de tener “proximidad” a Messi, esto es vigilarlo cuando se aísla y ponerse frente a él, dando la espalda a su portero EN

TODO MOMENTO

-El defensor debe “cerrar la línea de pase”, esto es levantar pierna izquierda o derecha para evitar el pase, pero sin entregarse en la marca, no irse con la finta, solamente retrasar el ataque para que sus compañeros tomen las marcas y eviten daños mayores.

– Si Messi toca de primera y se mueve, debe girar con el pie de apoyo para moverse hacia donde va la posible devolución o “pared”, por eso es importante que no lo “encime” porque quedaría fuera de la jugada.

-El defensor debe tener un alto espíritu competitivo y motivación suficiente, ya que es probable que muchas jugadas no salgan como se espera e inclusive que Messi con la calidad que tiene, le anote gol o asista a sus compañeros, es parte del juego.

EL ATAQUE RAYADO

Por otro lado, aprovechando que Messi, no participa en la recuperación de su equipo, tratar de hacer daño desde el principio, con jugadas profundas y terminarlas con remates a la portería, aunque salga desviado, pero no dejar el balón en juego, es mejor un remate lejano a jugar hacia atrás por una buena posesión, perderlo y que nos tomen desbalanceados.

Hay que recordar que la eliminatoria privilegia el marcador global que favorece a Rayados, el segundo criterio es el de “Gol de visitante” y Rayados anotó dos goles en Miami.

Grave error sería “jugar con el marcador”

NOTA: Cuando el autor de la columna, José Julio Villanueva Roca jugaba con los Diablos Blancos de Torreón, enfrentó al mejor futbolista extranjero que ha jugado en Mexico, el peruano CLAUDIO LOSTAUNAU que jugaba con la Ola Verde del Laguna en el “Clásico lagunero” de 1969, puso en práctica lo escrito líneas arriba y aun sin ser medio “recuperador”, limitó el juego del Maestro Lostaunau y ganaron los Diablos Blancos.

Por lo que nos preguntamos: ¿Podrá Messi “Levantar” al Inter de Miami?
 

Así lo veo

Desde mi Óptica