Starbucks anunció el cierre de alrededor de 400 cafeterías en Estados Unidos y Canadá, así como el despido de 900 empleados corporativos, como parte de un plan de reestructuración de mil millones de dólares, informó su CEO Brian Niccol.
Luego de seis trimestres consecutivos de caída en ventas y la pérdida del 9 por ciento del valor de sus acciones en lo que va de 2025, la empresa busca concentrar los recursos en locales más rentables para ofrecer una mejor experiencia a los clientes.

“Cada año, abrimos y cerramos cafeterías por diversas razones, desde el rendimiento financiero hasta el vencimiento de contratos de arrendamiento. Esta es una acción más significativa que entendemos que afectará a socios y clientes. Nuestras cafeterías son centros de la comunidad, y cerrar cualquier local es difícil”, declaró Niccol, quien asumió la dirección de Starbucks en 2024 tras revitalizar marcas como Chipotle y Taco Bell.
La compañía señaló que los cierres se concentran en tiendas que no cumplían con los ingresos esperados ni con el entorno que los consumidores buscan; por ejemplo, entre 80 y 90 tiendas “Pick Up” que mostraron bajo desempeño en 20 estados.
Asimismo, Starbucks prevé renovar más de mil sucursales en el próximo año con un diseño más acogedor, incorporando sillones, mesas y enchufes para recuperar su concepto de “tercer espacio” entre el hogar y el trabajo.
El gigante del café enfrenta una competencia cada vez más fuerte por parte de cadenas emergentes como Blank Street Coffee, Blue Bottle y Dutch Bros, así como de cafeterías independientes que han ganado clientes con precios más bajos y ambientes diferenciados.
Aunado a esto, se suma la inflación y el cambio en los hábitos de consumo, pues los clientes han reducido la frecuencia de visitas, sobre todo entre quienes ganan menos de 100 mil dólares anuales.
Por otro lado, Starbucks cuenta con más de 32 mil locales en todo el mundo y anunció que mantiene sus planes de abrir más locales y mejorar los estándares laborales para mejorar el servicio al cliente.






