Otra vez salieron para bloquear las calles de la avenida Gonzalitos y las de Eugenio Garza Sada.

Son mujeres y hombres que le exigen al gobernador Samuel García un servicio primordial que no tienen: agua.

Y mientras por segundo año consecutivo Nuevo León está inmerso en demandas y en compromisos incumplidos, su inútil gobernador anda volado, porque el presidente López Obrador lo subió al volantín y, lo peor, se la creyó.

Así como criticó a su antecesor Jaime Rodríguez «El Bronco», ahora Samuel quiere pedir permiso para abandonar el cargo y ser candidato a la presidencia de la república por el vendido partido político Movimiento Ciudadano.

¿Qué posibilidades tiene de ganar? Ninguna.

¿Por qué? Es una simple figura política endeble y sin resultados a las exigencias de su estado. Agua, seguridad y movilidad eficiente.

En esas tres demandas Samuel está reprobado, pero aprobado por Morena  para dividir el voto y restarle fuerza a Xóchitl Gálvez.

La jugada es clara, pero puede más la ambición política de Samuel que terminará en una dolorosa cruda, después de una fiesta de excesos.

Así se las gasta este político joven que, sin resultados, pretende vender cara su anticipada derrota.

En el Ojo del Huracán 

Ahí está el conflicto del Tec Saltillo. El gobernador Riquelme pidió disculpas, la directora ya se fue y avanza la mesa de negociaciones.

Se espera para hoy la disculpa del alcalde Chema Frausto y, si no hay trasfondo político, el miércoles levantarían el bloqueo al bulevar Venustiano Carranza.