Cantaba Alberto Cortez «Nunca estamos conformes del quehacer de los demás y vivimos a solas, sin pensar en los demás».

Pocas veces hemos estado más cerca de experimentar la desigualdad, la desconsideración y la poca empatía, como cuando ya vivimos una pandemia, miles de muertes, empleos perdidos, sistema de salud colapsado y un proceso de vacunación… Hoy, nos encontramos como al inicio; esperando que comiencen medidas restrictivas, preguntándonos hasta dónde sí y hasta dónde caemos en la imprudencia.

«… Nuestro tiempo es valioso, pero no el de los demás; nuestro espacio, precioso, pero no el de los demás… donde estemos nosotros, que se aguanten los demás…». Que se aguante el operario, el obrero, el minero, el médico, el enfermero… ¡Ojalá todos pudiéramos suspender el trabajo presencial cada vez que nos entra el miedo de contagiarnos! Pero no, ese es derecho exclusivo de unos cuantos. Hoy ese terrible miedo tiene a nuestros flamantes diputados detrás de su computadora, de nueva cuenta, para las próximas sesiones del Congreso, porque no vaya a ser que entre levantar el brazo, gritarse y exponer sus puntos… Se salga de control la situación con un brote. Porque claro, es más fácil que en el Congreso, haciendo su jale, se contagien y no en una boda en Piedras Negras. Porque evidentemente es más urgente bailar «el sapito» que levantarse «temprano» a legislar. 

Con la misma dignidad con la que gozan, bailan, toman y tienen la oportunidad de quedarse en casa, los veremos (en video llamada) pidiendo que los menores regresen a clases, que no se detenga el mundo, que el gobierno federal responda a sus peticiones porque no se puede frenar el avance… Desde sus casas. 

La neta es válido tener miedo, igualito que el año pasado cuando buscaban representarnos en el Congreso y ahora sí les salía el espíritu trabajador de arriesgarse en las calles para buscar el voto. La neta si alguien podría frenar su rutina para evitar contagios podrían ser los miles de coahuilenses que toman un camión lleno para llegar a sus trabajos, los miles de coahuilenses que trabajan en el sector salud, a veces sin insumos, sin protección, sin medidas. Ustedes con jornadas cortas, con chófer o mínimo auto propio, con la facilidad de sanitizar continuamente, no. La neta, decía, Alberto Cortez: «olvidamos que somos, los demás de los demás, que tenemos el lomo como todos los demás»…. ¡Cuánta razón!

Opinión | Pepe Mena | Fantasma