Hace unos días se informó la captura de cinco sujetos en brechas del municipio de Progreso y Juárez, los cuales aparentemente tienen relación con el crimen organizado. Al interrogarlos, uno de ellos dijo que el objetivo era calentar la plaza por cuestiones electorales. ¡Sí, leyó bien, por cuestiones electorales! Lo cual, sin duda, preocupa en demasía.
Mire usted, en los comicios del año pasado la oposición acusó la intromisión del crimen organizado en estados del norte del país en los que Morena obtuvo la victoria, como fue el caso de Sonora, Sinaloa y Michoacán y este mismo año pasó lo mismo en Tamaulipas.
Esta semana el gobernador Riquelme fue enfático al decir que su Gobierno no dejará que esto pase y citó textualmente: «no vamos a permitir que quiten la tranquilidad y la paz de nuestra entidad, vamos a estar muy alertas con nuestras fronteras».
Es claro que el mandatario estatal tiene como prioridad la seguridad del estado hasta el último día de su gestión, tal y como lo ha hecho hasta ahora. Lo alarmante es que aun ni en campaña estamos, así que no me quiero imaginar qué pasará el próximo año.
Aquí es donde radica la importancia de reflexionar el voto y buscar la mejor opción que garantice seguir viviendo en paz.






