La Coparmex alzó la voz al denunciar el clima de violencia que afecta a los empresarios con el aumento sin precedentes del delito de extorsión.

Nunca en los últimos 11 años habíamos afrontado un ambiente tan difícil por el crecimiento de la delincuencia, afirmó Juan José Sierra, presidente de la Confederación Patronal Mexicana.

En estados como Sinaloa, Guerrero, Michoacán o Tamaulipas, los empresarios viven con miedo y son víctimas de extorsionadores que los amenazan con secuestrarlos o levantarlos a ellos o a alguien de su familia si se resisten a entregarles cada mes cantidades de dinero importantes.

El resultado es el cierre de empresas, el recorte de trabajadores y, finalmente, el nulo crecimiento.

¿Y de las autoridades que gobiernan esos estados?

Nada, son cómplices de los delincuentes desde el momento en que los solapan y no tienen la voluntad de enfrentarlos.

Son un fraude y, en lo político, provienen de Morena, declaró.

Otro de los factores que los mantiene al borde de la quiebra se refiere a los incrementos de precio en los insumos que requieren en sus procesos de producción.

Insumos que aumentaron sus precios hasta un 40 por ciento, producto de los incrementos al diésel.

Casi el 80 por ciento de los traslados se hace con camiones que usan diésel y ahora, con su incremento, todo es mucho más caro.

El desafío para los empresarios es enorme y lo peor es que no ven indicios de que su escenario mejore: más extorsiones y otros delitos y todo cada vez más caro.