Al señor Adán Augusto le valió gorro la exigencia de la presidenta Claudia Sheinbaum y se gastó casi ocho millones de pesos en la compra de 17 mil libros de su protector Andrés Manuel López Obrador.

Cada libro, que por esas compras se perfila para ser el más vendido, se regaló a los 67 senadores para que los repartieran entre sus seguidores.

Adán Augusto no ha dicho de dónde sacó el dinero, si los pagó con su sueldo de casi 137 mil pesos al mes o se trató de otro de sus desplantes de poder contra la presidenta Sheinbaum.

Recordemos que es ganadero millonario y renta casas de lujo, además de grandes ganancias en su despacho jurídico.

Apenas el sábado, la presidenta Claudia Sheinbaum les pidió a los morenistas que se conduzcan con humildad y sin desplantes de ricos, como el tal junior Andy y el propio Adán Augusto.

Pero la exigencia entró por un oído y salió por el otro. Adán no está en la cárcel por su relación con la delincuencia en Tabasco, gracias a su padrino AMLO.

Por eso la ofrenda de comprarle 17 mil ejemplares de su libro “Grandeza” es un desplante de poder y un mensaje a la presidenta Sheinbaum sobre sus quereres.

Cajas y cajas de libros llegaron a cada oficina de los senadores morenistas, como otra forma de lastimar a los ciudadanos con más necesidades.

Con ocho millones de pesos se pudieron comprar medicinas para aliviar la grave escasez, pero no, Adán Augusto los utilizó para quedar bien con AMLO, a quien le debe su libertad.

“Grandeza” se perfila a ser el libro más vendido, no por su contenido falso, sino por las compras de los morenistas con dinero público.

El libro de AMLO no habla de la corrupción, la impunidad, la inseguridad, el huachicol tradicional y el fiscal, tampoco de los narcopolíticos morenistas, de las extorsiones y de los secuestros.

Está plasmado en sus propios datos de un país que no existe, un país frenado por su herencia.