En un mundo donde la tecnología es parte ya de nuestro día a día, establecer tiempos y horarios para que nuestros hijos utilicen un ipad o celulares es todo un reto.

Escucho comentarios acerca a de lo difícil que es mantenerlos alejados de los dispositiva electrónicos y tienen razón, sobre todo en pandemia, cuando en vez de decirles que salieran a jugar, los obligamos a permanecer encerrados y conectados a un dispositivo para poder continuar con su educación, y si bien es cierto que fue de gran ayuda el poder continuar estudiando a distancia, la verdad es que ya nuestros niños y niñas están en clases presenciales, al menos dos veces por semana, y ahora el reto es volver a establecer límites en cuanto al uso de tecnología se refiere.

Como mamá de dos, acepto que la tablet es una súper niñera, que puede darnos tiempo para hacer nuestras cosas, pero el reto está en ser disciplinados primero nosotros y luego nuestros hijos. Establezcamos tiempos, horarios, incluso días de uso para los dispositivos electrónicos, reglas de uso, por ejemplo, no puedes estar jugando en línea con un montón de gente desconocida cuando sólo tienen 7 años, busca juegos de acuerdo a su edad. 

Un niño no tiene porque tener un celular ¿Cómo a quién necesitaría llamarle un niño de 9 años? “Es que a mi hijo le gustan las redes sociales”. Considero más importante fomentar las “redes sociales” presenciales, a estar hipnotizados en la pantalla de un celular. Las familias dejaron de platicar a la hora de la comida, pero cómo le exigimos a nuestros hijos que dejen de usar el celular o el ipad si nosotros mismos comemos con el celular sobre la mesa.

Ayudemos a nuestros hijos a que vuelvan a jugar con sus juguetes, a que imaginen, a que sean creativos, a nuestros adolescentes a dejar de tener miedo de convivir en persona porque se han acostumbrado a verlo todo detrás de una pantalla, a desear tener vidas perfectas como las que solo ven creadas en redes sociales. 

Entendamos que los adultos, somos nosotros, que temas como éstos no son negociables, se hace y punto. Los niños y jóvenes necesitan límites y reglas, estructura para no sentirse perdidos, ellos aún no pueden tomar decisiones, podemos darles opciones y enseñarles las consecuencias de cada una de ellas, pero no tengamos miedo a decir que no, te prometo que nada les pasará si dejan de jugar o usar un dispositivo electrónico. 

¡Hasta la próxima!