Hay de traiciones a traiciones, pero lo que pasó hoy caló en lo más hondo del PRI Coahuila; que Shamir Fernández haya renunciado al tricolor es lamentable, una persona a la que todo le pusieron en bandeja de plata, un «político» que sin el tricolor no sería nadie. Y lo peor fueron las formas, con un mensaje que habla muy mal de él, porque seamos sinceros, una cosa es no estar de acuerdo con una ideología política y otra muy distinta es ser mal agradecido. De algo estoy seguro, en el PRI no lo van a extrañar.
Haciendo contraste, y creo que también en modo respuesta, por fin Jerico Abramo se alineó; se sabía que ya habían tenido reuniones privadas en las que se fueron suavizando las cosas con el futuro candidato a gobernador, Manolo Jiménez. En sus redes sociales apareció una foto en donde se ven sentados Manolo, «Rigo» Fuentes y Jericó, y ahora sí podemos hablar de unidad en el Revolucionario Institucional, lo cual es clave para un eventual triunfo. Como quien dice, ahora sí ya están listos para lo que venga y el que se quiera bajar del barco en su salud lo hallará






