El bruto de Marko “Quico” Cortés llevará al PAN Coahuila a perder el ayuntamiento de Monclova y General Cepeda, además de poner en riesgo su registro.
Los panistas saben que sin el PRI están en capilla. Mario Dávila, el doctor alcalde de Monclova y acusado de acoso sexual contra enfermeras del IMSS y de proteger al corrupto Alfredo Paredes, perderá todo.
No solo la alcaldía de Monclova, sino la dirigencia estatal panista. Sí, si no se va antes, Elisa Maldonado tendrá que irse ante la grave crisis que viven los panistas.
Y es que tienen años sin hacer trabajo político de base, sus figuras son las mismas y los militantes han dejado de creer en su partido político.
Son miles los priistas en todo el estado que se han decepcionado de su partido y ahora simplemente se pasaron al PRI.
Y vamos a los últimos resultados: en Monclova el PRI hizo alcalde a Mario Dávila y diputado local a Alfredo Paredes.
Sin los votos priistas, el PAN estará, como ahora, en la lona y hasta con la posibilidad de perder su registro y caer hasta el quinto lugar de la tabla política.
Solo y por el PRI está en condiciones de que lleguen a la diputación federal Guillermo Anaya y Teo Kaleonchis por el quinto y tercer distrito, respectivamente.
La pobreza política del PAN es evidente al grado de que en la última elección para gobernador solo generaron 81 mil votos de los 765 mil, número histórico que consiguió el hoy gobernador Manolo Jiménez.
Y la debacle se la deben a su dirigente nacional Marko “Quico” Cortés, al que deberían destituir por prestarse a una jugada política que no le salió al fuego amigo que pretendió reducir la fuerza política del PRI Coahuila.
Hoy los priistas van por carro completo y con candidatos al senado de lulo, como Miguel Riquelme y María Barbara Cepeda junto a sus candidatos a diputados locales.






