Primero fue Estados Unidos, y ahora Canadá advierte a sus ciudadanos con alertas de no viajar a algunos estados de nuestro país.
Son entidades donde, según su información, hay un clima de miedo por asaltos y por secuestros.
¿Cuáles estados?
Adivinó usted, los gobernados por morenistas como Michoacán, Sinaloa, Guerrero, Tabasco, Chiapas y Tamaulipas, entre otros.
Y apenas Canadá lanzó sus alertas y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no le gusta lo que sucede en México y advirtió que conoce cada uno de los domicilios de los delincuentes.
Antes, su Gobierno también lanzó alertas a sus ciudadanos con las mismas entidades que precisó Canadá.
Ya de por sí se ha desplomado el turismo en la mayoría de los estados del país como Quintana Roo, Sinaloa, Guerrero, Tabasco y Chiapas, y ahora la alerta viene a generar más pérdidas económicas a esos lugares.
En el fondo, hay entre las y los gobernadores de las entidades señaladas la falta de voluntad para que haya seguridad hacia sus ciudadanos.
Y es una falta de voluntad que raya en la complicidad, junto con los alcaldes, para que hagan de las suyas.
Lo que ocurrió con el asesinato de Carlos Manzo y los disturbios que ocurren hoy en Michoacán sostienen la teoría de que las y los gobernadores de Morena patrocinan a la delincuencia organizada.
No verlo con esa realidad es buscar por encima una solución a un grave problema que requiere voluntad de fondo y de actuar contra la llamada casta de los narcopolíticos.






