De último minuto, la dirigencia nacional de Morena de Mario Delgado busca lo increíble: que Ricardo Mejía decline por el ingeniero Guadiana.

Ya lo hizo con el Verde, pero Lenin no se movió y tras arremeter contra la dirigencia nacional de sus exaliados, reiteró que militantes y candidatos seguirán con la UDC, sin apoyar a Morena.

El Partido Verde traicionó a Lenin, sin pensar en la elección de este domingo, sino en la presidencia del 24. Ahora podrían tener más diputaciones federales y alcaldías; y digo podrían, porque todo puede cambiar y Morena hasta deshacerse de los partidos satélite, los chiquitos y no ir en alianza, según le mida el agua a los camotes el próximo año.

Y ahora el PT recibe la misma presión-promesa. Pero si algo es claro es que, si abandona a Mejía, “El Tigre” iría solo y nunca apoyaría al ingeniero Guadiana. Sería su estrepitosa caída por el pasivo de la incongruencia.

Lo que es claro es que tanto el Verde como el PT, de la nada de antes, ahora reciben el coqueteo de Morena a cambio de las posiciones de las que antes no tenían.

Usaron a Lenin y ahora podría ser a Mejía, para argumentar peso político de cara a la elección de este domingo.

Y mientras la izquierda se fracciona en pedacitos, la alianza de Riquelme y de Manolo camina sin turbulencias y con el objetivo de ganar y ser mayoría en el Congreso estatal.

Los triunfos electorales no se obtienen en las campañas, sino en el trabajo constante, serio y todo el tiempo.