El gran perdedor de la elección del domingo es, sin duda, el Partido Acción Nacional; en la penúltima elección llegó a los 450 mil votos y hoy muy apenas a 84 mil sufragios.
Con la alianza que encabezó el gobernador electo, Manolo Jiménez, se podría esconder la grave crisis de credibilidad que enfrentan los panistas; sin embargo, ya segmentados, el PAN bajó hasta el cuarto lugar, en el tercero quedó el PT de Ricardo Mejía y en el segundo sigue estando Morena.
¿Por qué la crisis de credibilidad del PAN? Por su débil liderazgo que preside Elisa Maldonado, porque quien la maneja, el alcalde de Monclova, Mario Dávila, fue tapadera del diputado electo Alfredo Paredes, quién no entrará a la cárcel gracias a Manolo Jiménez.
Solo como candidato a diputado federal Paredes perdió, producto de su mala fama de corrupto. Se estima un desvío de dos mil millones de pesos cuando fue alcalde de Monclova y se le conoce como el “mataperros”, porque en su gestión tres sujetos del Departamento de Protección Civil mataron unos perritos bajo la complacencia de Paredes. Ahora ganó el fuero, no por él, sino por el efecto positivo del gobernador electo Manolo Jiménez.
La crisis del PAN se limita a la corrupción de sus dirigentes de Monclova, que han propiciado que ya nadie les crea. Esther Quintana, Marcelo Torres Cofiño y Memo Anaya han quedado en figuras decorativas de un panismo que ya fue desplazado por la negligencia y la corrupción del panismo de Dávila-Paredes y Elisa Maldonado que los tiene secuestrados y en el cuarto lugar en las preferencias electorales






