Según los datos de la Secretaria de Hacienda, en 2021 los estímulos aplicados a la gasolina en México ascendieron a la cantidad de 128,000 millones de pesos, esto técnicamente es dinero que se dejó de recaudar para las finanzas públicas del país. Aplicar un estimuló al precio de los combustibles ya sea gasolinas o diésel representa una renuncia recaudatoria para cualquier nación que podría elevar el déficit de las finanzas públicas y más en países donde se tienen  sin número de programas de asistencia social o apoyos directos en efectivo.

La gasolina está más cara debido a la aceleración de la reactivación económica en el mundo, a esto le sumamos el conflicto militar entre Rusia y Ucrania lo cual ha traído un aumento en el precio del petróleo y que impacta directamente en el precio de esta. Tan solo en este primer trimestre en México los combustibles han aumentado en un 8.5 % aún y por encima de la propia inflación que ha estado en un 7.2 %, mismo efecto se ha dado en los Estados Unidos, con precios por galón de gasolina no vista desde el 2008.

Recientemente la Secretaria de Hacienda ha anunciado un estímulo complementario de 3.88 pesos por litro para la gasolina Premium y de 2.75 pesos por litro para la gasolina regular o roja, dicho estimulo será rebajado del ISR (Impuesto sobre la Renta) que pagan las estaciones de servicio incluso si el estímulo supera este impuesto se podrá aplicar contra el IVA (Impuesto al Valor Agregado). Recordar que estas son medidas para contener el alza en los precios.  

Hasta el 4 de marzo los estímulos eran sobre el IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios), sin embargo el estímulo que fue aplicado gradualmente desde inicio de año ya sobrepaso el 100 %, incluso hay estaciones de marcas extranjeras que están vendiendo el litro de gasolina por encima de os 30 pesos. La medida del estímulo complementario durara lo que dure el alza del precio en el petróleo.

Aún falta ver los efectos en el bolsillo del consumidor final.