La Administración para el Control de Drogas (DEA) emitió una evaluación sobre la expansión de los cárteles mexicanos en los Estados Unidos, que prácticamente tienen presencia todos los estados del país, sobre todo el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que extendieron sus operaciones.

La evaluación de la DEA señaló que estos cárteles, junto con otros grupos delictivos mexicanos, son responsables de la grave crisis de drogas que enfrenta Estados Unidos en la actualidad.

Asimismo, destacó el papel de estos cárteles en el tráfico y distribución de drogas sintéticas, como el fentanilo, que han causado un aumento significativo en las muertes por sobredosis en el país.

Según Anne Milgram, directora de la DEA, los cárteles mexicanos no solo están involucrados en el tráfico de drogas, sino que también están expandiendo sus actividades hacia otros delitos, como el lavado de dinero y el tráfico de armas.

Además, la DEA identificó a China como parte de la cadena de suministro de precursores químicos utilizados por estos cárteles en la fabricación de drogas.