Teherán.-  La tensión en el Golfo se ha disparado este sábado luego de que la Armada iraní declarara el cierre total del Estrecho de Ormuz, dejando sin efecto la breve apertura anunciada apenas un día antes. La jornada estuvo marcada por incidentes violentos, con reportes de embarcaciones civiles alcanzadas por disparos de las fuerzas iraníes.

Pese a un aviso a los navegantes que sugería el paso por «rutas seguras», la realidad en el agua fue distinta. Fuentes de seguridad marítima y la agencia británica UKMTO confirmaron ataques directos:

  • Ataque a petrolero: Dos lanchas rápidas de los Guardianes de la Revolución Islámica interceptaron un petrolero a 37 km al noreste de Omán. Según el capitán, las unidades «abrieron fuego» sin previo aviso por radio. La tripulación se reporta a salvo.
  • Buque portacontenedores: Una segunda embarcación de carga también fue alcanzada por disparos en aguas situadas entre las islas de Qeshm y Larak.
  • Retirada: Ante las agresiones, los buques que intentaban realizar la travesía dieron media vuelta para buscar refugio.

El mensaje de Irán: «El Estrecho está cerrado de nuevo»
A través de frecuencias de radio VHF, la Armada iraní emitió un contundente mensaje a todos los navíos en la zona, vinculando el cierre a las tensiones con la administración de Donald Trump:

“Ante el incumplimiento por parte del Gobierno de Estados Unidos de su compromiso en la negociación, Irán declara el estrecho de Ormuz completamente cerrado de nuevo. No se permite el paso a ningún buque de ningún tipo ni nacionalidad”.

El ejército iraní aseguró que mantendrá la “estricta administración y control” de esta vía marítima vital hasta que Estados Unidos levante el bloqueo a los puertos iraníes. Esta postura contradice lo anunciado el viernes por el ministro de Exteriores de Irán, quien había sugerido una apertura tras el alto el fuego entre Israel y el Líbano.