Ciudad de México.- Según informes de inteligencia, Miguel Ángel y Óscar Omar Treviño Morales, conocidos como El Z-40 y El Z-42 respectivamente, han logrado posponer su extradición a los Estados Unidos mediante una estrategia de intimidación dirigida a los jueces encargados de sus casos. A pesar de estar detenidos, los líderes fundadores de Los Zetas continúan operando y mantienen su influencia tanto dentro como fuera de las cárceles.
Funcionarios estadounidenses han transmitido al gobierno mexicano que la extradición de estos capos es una prioridad máxima para la administración de Joe Biden. Los hermanos Treviño Morales son responsables del asesinato de al menos 10 custodios en diferentes prisiones y siguen encabezando el cártel de Los Zetas.
La situación se agrava por los privilegios que disfrutan en los Centros Federales de Readaptación Social, incluidas visitas conyugales habituales y diversas concesiones. Esta realidad ha generado un clima de temor entre los jueces federales, quienes temen represalias si autorizan la extradición de los líderes Zetas a los Estados Unidos.
Recientemente, el juez Segundo de Distrito en Materia de Amparo y Juicios Federales en el Estado de México concedió una suspensión que impide la extradición de Miguel Ángel Treviño Morales. A pesar de los esfuerzos de las autoridades para asegurar la extradición, el equipo legal de los hermanos continúa interponiendo recursos legales para retrasar el proceso en los tribunales federales.







