Michoacán.-  Productores del Valle de Apatzingán, Michoacán, protagonizaron una inusual y desesperada protesta al arrojar toneladas de limones sobre las calles de la ciudad, manifestando la quiebra del sector citrícola debido al desplome de los precios.

La movilización, convocada por la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, culminó en el monumento al General Lázaro Cárdenas, donde los limoneros vaciaron camiones enteros de su cosecha al grito de “¡Ahí está!, pues si lo quieren regalado ahí está”.

Los productores denunciaron que los compradores están pagando el kilo de limón entre 4 y 5 pesos, una cifra muy por debajo de los 10 pesos que cuesta en promedio producirlo, incluyendo corte, manejo y traslado.

“Le pedimos de manera enérgica, firme, pero también respetuosa a la Presidenta de la República (Claudia Sheinbaum) que escuche que el campo está quebrado y en crisis”, indicó Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores.

El dirigente remarcó que el sector limonero, crucial para el 80% de los ingresos del Valle de Apatzingán, no es rentable en la actualidad y advirtió que el colapso tendrá graves consecuencias para la economía regional.

Bravo Manríquez enlistó tres exigencias fundamentales al gobierno federal, destacando la necesidad de restablecer la Banca de Desarrollo Agrícola. Los productores piden una banca que ofrezca créditos blandos, accesibles y con tasas preferenciales para la adquisición de maquinaria e insumos.

Los citricultores reprocharon que la administración anterior de la 4T desapareciera dicha banca, enviando a productores con cartera vencida al Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado (INDEP), a pesar de no haber cometido ningún hurto.

Como tercera demanda, exigieron el ordenamiento urgente del mercado a nivel estatal y municipal, proponiendo reducir el ritmo de corte a solo tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes) para equilibrar la oferta y frenar la caída de los precios.


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La protesta de los citricultores también está ligada al persistente problema de la extorsión. El Secretario de Gobierno de Michoacán, Raúl Zepeda Villaseñor, reconoció que la baja del precio del limón se debe en gran medida a la persistencia de la extorsión que golpea al sector, factor que se suma a la sobreoferta nacional y la falta de regulación.

«El corte ahorita se mantiene para evitar un tema de extorsión estos días y llegue el limón a los empaques», señaló el funcionario, invitando a los productores a ampliar las denuncias existentes. Recientemente, la Fiscalía de Michoacán reportó el desmantelamiento de una banda que exigía hasta 3.5 millones de pesos a 21 productores.