¿Qué tal amigos…?
Los hechos sucedidos en el partido Querétaro-Atlas han dado la vuelta al mundo, mostrando una imagen que no representa la conducta y valores de la sociedad mexicana.
De todos es conocido lo sucedido por lo que no vamos a entrar en detalles, pero si a analizar el origen de lo que vive en la actualidad el futbol mundial por la participación de los eufemísticamente llamados “Grupos de animación” y que no existen solamente en México sino en muchos países del mundo.
Creemos que el origen de estos porristas es la mercadotécnica, nos ha hecho creer que los equipos son “nuestros” y defendemos sus camisetas hasta con la vida, por eso cada año no venden la “Nueva piel” del equipo y por lo menos cuatro camisetas, la de local, de visitante, la alternativa, la de entrenamiento y hasta la de torneos especiales como la Concachampions además Nos venden abonos para “asegurar” la entrada a todo el torneo.
Entendemos que actualmente se mueven muchos intereses económicos, de tal forma que hay que convertir a los aficionados en fanáticos capaces de exponer su vida por defender a “Su equipo”.
Los grupos de animación se han profesionalizado para decirlo de alguna forma, ya no son los aficionados de “Hueso colorado” como se le decía antes, que animaban a la voz de “Chiquiti bum a la Bin bon Ba, a la Bio a la Bao, a la Bin Bon Ba, México, México Ra, Ra , Ra” ahora su misión es convertir a los aficionados en fanáticos, (Como los que apoyaron a Hitler) que de acuerdo a la “Sicología de masas”: “los individuos se contagian del comportamiento de los demás y se limitan a repetirlos sin cuestionarse nada” se sienten envalentonados y son capaces hasta de cometer actos delictivos y no son necesariamente delincuentes.
Las porras nos enseñan a ODIAR, a todo aquel que se enfrente a “Su equipo”, a insultarlo a través de porras y a agredirlo verbalmente y en ocasiones físicamente Ejemplo: “arbitro, la porra te saluda” “El que no salta es Chiva” “o canticos dirigidos directamente a insultar a los visitantes o “Enemigos”, no de un rival deportivo.
No se puede generalizar pero algunos de los integran las famosas “Barras Bravas” son personas respetables en su vida privada, profesionistas que se transforman en una tribuna deportiva, también hay personas con serias deficiencias sociales como marginación, poca personalidad, resentimientos por no haber alcanzado sus objetivos, y hasta un rencor hacia el Statu Quo u orden establecido, por lo que formar parte de estas barras, le da un sentido de pertenencia, sienten que en este grupo si los aceptan tal como son, pueden gritar, insultar, agredir y ser violentos, inclusive mientras mas violentos son, mas los acepta el grupo, “El grupo” son su familia y la defienden a muerte, qué más puedo pedir?, me regalan entradas y hasta a veces me “alivianan”.
Por otro lado, en México la legislación de cada Estado es diferente, pero en general no se autoriza la presencia de La Seguridad Pública dentro de los estadios por ser una organización privada y se dice que no se pueden destinar recursos de los estados para estos eventos, de tal forma que solamente están en las afueras de los estadios para dar “Vialidad” en el tráfico.
Dentro del estadio son los organizadores (Equipo local) quienes deben garantizar la integridad física de los aficionados, Inclusive la “seguridad interior” no cumple los estándares requeridos, la solución sería llegar a un acuerdo con el Estado para pagar entre todos los involucrados, el costo de la seguridad o buscar alguna otra solución.
¿Se debe desafiliar al Querétaro? Tal vez no, ya que se castigaría a los futbolistas, a las personas que viven de lo que produce un partido de futbol, pero si debe haber un castigo ejemplar.
Por lo que nos preguntamos ¿Algún día acabará la violencia en el futbol mexicano?
Así lo vemos
Desde Nuestra Óptica






