Los antihéroes tienen un auge en el séptimo arte que ha generado una larga lista de cintas que rápidamente han logrado entrar en el gusto del público, Deedpool, Harley Quinn, Suicide Squad y Watchmen son un ejemplo perfecto de ello. Lamentablemente la mayoría de estas cintas pecan de no presentar arcos argumentales completos y abordar las temáticas y los matices de los personajes tan solo por encima, además de aderezar las historias con decenas de canciones emblemáticas que tan solo extienden la trama como si fueran un video musical.

Pero seamos sinceros, este tipo de cintas de entretenimiento pocas veces ofrecen grandes reflexiones, son lo que son, películas que no tienen un gran fondo, pero brillan por su forma. La fórmula falla cuando empiezan a tomarse en serio y plantean reglas absurdas que no terminan por cumplir. Afortunadamente Venom: Carnage Liberado, es la definición perfecta de una película completamente palomera. 

De la mano del actor y director Andy Serkis, a quien recordamos por darle vida a Gollum y llevar a las pantallas al próximo Alfred en la cinta de The Batman, generó grandes expectativas en el mundo del cine, la calidad y la manera en la que interpretó a un gran número de personajes memorables conformó una expectativa grande entre los espectadores. Cuando se anunció que estaría a cargo de la segunda parte de Venom, los fans del simbionte enloquecieron y pusieron la vara alta para superar la primera parte, cosa que tampoco era difícil. Aunque aceptable, Venom no es un gran hito.

Las capacidades actorales de Tom Hardy no están a discusión, lo que ofreció en cintas como El Origen o El Renacido ha demostrado el rango actoral y la clase de actor que puede ser. Lamentablemente en Venom no brilla mucho, pero no por su culpa, el personaje no da para brillar de manera espectacular. Esto no quiere decir que no haga todo, solo no hay en realidad un personaje que interpretar.

Contar con la actuación Woody Harrelson dentro de la cinta atrajo a muchos especialistas en cine, para bien o para mal se trata de un actor que ha presentado una gama variada de personajes. La manera en la que encarna a Cletus Kasady es de lo más resaltable en la cinta; es un maniático sádico que hará lo que sea para liberar a su novia, además la manera en la que imprime un grado exacto de locura en la voz del personaje es bastante precisa.  

La premisa es sencilla, Venom comienza prácticamente después de donde acaba la primera parte, con Eddie Bruck aceptando al simbionte en su cuerpo y separado de su expareja, además de continuar con la línea narrativa donde presentaron a Cletus Kasady a punto de transformarse en Carnage para liberar a su novia.

La película es ridícula y está completamente consciente de ello, saca provecho de la exageración y respeta los conceptos planteados en la precuela. Venom es un troll que se no deja escena sin hacer una broma o un comentario sarcástico, en cada oportunidad que tiene debe llevar al ridículo la situación, contrastando de manera total con la persona que habita, dibujando un Edie Bruck que no avanza mucho y continúa siendo un tipo bastante reprimido.

No es necesario clavarse tanto en la dimensión de los personajes, lo más interesante es que la historia resulta bastante aderezada por una anécdota amorosa que le da dimensión al personaje de Cletus Kasady, separando un poco el arquetipo de villano y construyendo un antagonista con algunas razones válidas que mueven al personaje.

Los efectos especiales son bastante aceptables, una cinta de este presupuesto no escatima en ello, sobre todo si se trata de una dirigida por uno de los actores más importantes en hacer capturas de imagen para encarnar personajes. Lamentablemente la puesta en escena propuesta son Serkis no es muy clara, con demasiadas explosiones y movimientos que confunden un poco al espectador, que no alcanza a distinguir del todo que está viendo.

La fotografía es sencilla pero bien ejecutada. Tal vez el guion es un poco flojo, pero exigirle tanto a una cinta tan consciente de lo que ofrece resultaría ridículo. Muchas veces lo que molesta de estas cintas es que dentro del planteamiento trata de tomarse muy en serio, además de aleccionar a la udiencia. Afortunadamente Venom no es así.

Venom 2 es la película perfecta si quieres apagar tu cerebro por una hora y media. No exige mucho y no pretende nada mas que entretener y llenarte el ojo con explosiones y acrobacias. No se arriesga, pero no aburre, además de que puedes desconocer la predecesora y, aunque tengas algunas preguntas del como y porque, la historia continúa y el espectador la puede seguir sin problema.

En realidad, la película vale toda la pena tan solo por la escena poscréditos, en estas opiniones no hablamos con spoilers, pero la escena abre la puerta a un futuro prometedor ante la llegada de la siguiente cinta de Spiderman.

Para ser la tercera película de Serkins como director es bastante aceptable, la adaptación que realizó sobre El Libro de la Selva tampoco es una película resaltable, pero estamos presenciando el nacimiento de un director que trata de imprimir sus trabajos con un sello único, aunque se trate de una secuela. Tendremos que estar atentos de la versión de Alfred que presente en Batman para el próximo año.

Al final Venom es una película palomera, digna para pasar un domingo apagando tu cerebro y riéndote un rato. No es perfecta, no es pésima y sabe perfectamente que puede ofrecer tan solo un entretenimiento rápido. Si eres fan del cine de superhéroes, no querrás perdértela. Si no te apasiona y vas a acompañar a alguien a disfrutarla: pide unas palomitas, compra una bebida y relájate, no la vas a pasar tan mal.

Calificación 7.0