Mezclar géneros dentro del cine puede sonar como una idea llamativa para generar nuevas historias, aunque se juega en una línea muy delgada que puede romperse fácilmente y se 
arriesga en llevar todo al desaste, así llegamos a la nueva cinta de Netflix llamada Turno de Día, primer largometraje de J.J Perry, quien antes había trabajado como director de stunts y segunda unidad en cintas como Machete Kills, Argo, Avatar y Pineapple Express.

Muy al estilo de cintas como Zombieland o más como del Crepúsculo al Amanecer, la cinta mezcla una historia de vampiros con algo de comedia y ubica todo en Los Ángeles, haciendo una mezcla que trata de ofrecer una cinta de acción “dominguera” y llena de acción, quedándose en el camino para muchos y dejando un sabor de boca flojo en forma y fondo.

El argumento se centra en Bud Jablonski, un supuesto limpia piscinas que en realidad se dedica a cazar vampiros para vender sus colmillos, a la par de tratar de ser un buen padre y mantener a su familia. Después de terminar con una vampira, Bud será perseguido por una vampiresa que cobrará venganza por su familia de chupasangres, por lo que deberá unir fuerzas con su nuevo compañero para salir con vida.

¿Descabellado? Bastante, pero con un buen guion este tipo de primicias podrían funcionar de manera aceptable, lamentablemente este no es el caso. Los absurdos y las reglas que la producción establece se rompen una y otra vez, dejando de lado el desarrollo de los personajes y sacando de la convención a los espectadores en muchas escenas.

La historia también nos plantea la típica situación de pareja dispareja con nuestros protagonistas, y aunque la interacción entre Jamie Foxx y Dave Franco es aceptable, la fórmula se diluye entre las demás temáticas que trata de abordar la cinta y se precipita en las acciones y reacciones de ambos dejándonos con ganas de ver más de ellos mientras nos 
ofrece la inclusión de más personajes.

La actuación secundaria de Snoop Dog tal vez sea lo más divertido de toda la cinta, interpretándose a sí mismo con tintes de cazavampiros y mentor de sus agremiados. Por otra 
parte, la interpretación de Karla Souza como la antagonista carece de profundidad y parece que el director no concreta al personaje.

Las demás actuaciones y una gran parte de los efectos especiales son impares con el nivel  que la producción nos presenta, donde algunas cosas parecen una cinta de bajo presupuesto mientras otras nos muestran un gasto importante dentro de la misma película. La fotografía termina siendo bastante básica, mientras que las persecuciones y secuencias de pelea si muestran un trabajo por lo menos rescatable en la cinta.

Con el guion un tanto flojo, actuaciones que no cuajan, efectos dispares y un desarrollo poco claro parecería que estamos frente a un desastre de producción, y en parte sí, pero mentiría si dijera que esta cinta no cumple con la finalidad de entretener sin la necesidad de prestarle 
muchísima atención.

Como cinta de acción y comedia puede pasar, pero como película en general si queda mucho a deber y termina a años luz de cintas pareces como la misma Machete, Planet Terror o Zombieland, que aunque sí son en extremo descabelladas, sientan las bases correctas de forma y fondo que nos atrapan y she colocan como cine de culto.

Si te gusta el cine un poco sangriento, eres fan de Snoop Dog o quieres desconectarte un domingo por la tarde, vela, no creo que la odies, pero tampoco es algo que te vaya a encantar. 
Si esta clase de cintas no son lo tuyo, no hay necesidad alguna de verla y no te estás perdiendo de absolutamente nada.