Venezuela.- El panorama geopolítico del hemisferio occidental ha entrado en una fase de incertidumbre tras una polémica publicación del presidente Donald Trump. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario compartió una imagen en la que el territorio de Venezuela aparece cubierto por las barras y las estrellas de la bandera estadounidense, acompañada por la leyenda «Estado 51».

Esta acción no solo ha sido interpretada como una provocación visual, sino como la reafirmación de sus declaraciones recientes, donde ha sugerido abiertamente la posibilidad de una anexión o incorporación de la nación suramericana al territorio de los Estados Unidos tras una eventual salida de Nicolás Maduro del poder.

Lo que inicialmente comenzó como un mensaje en la red personal del mandatario escaló rápidamente de nivel cuando canales oficiales de la Casa Blanca replicaron la imagen, dándole un matiz de postura gubernamental que ha generado reacciones inmediatas en todo el continente.

La respuesta desde Venezuela ha logrado algo poco común en el convulso clima político del país: un rechazo unánime.

El Ejecutivo venezolano calificó la imagen como una «ofensa histórica» y una muestra de «arrogancia imperial», denunciando las intenciones de apropiarse de los recursos naturales del país.

 Diversas figuras de la coalición opositora también marcaron distancia, enfatizando que la lucha por un cambio político no implica la entrega de la soberanía nacional. «Venezuela es y seguirá siendo una nación soberana», coincidieron diversos liderazgos.