México.- Los jóvenes de los poblados de Tierra Caliente en Michoacán, viven en constante riesgo porque pueden morir en caso de que se nieguen a colaborar como informantes de los grupos delincuenciales.
De acuerdo a Excélsior, el crimen organizado los obliga a realizar actividades ilegales a cambio de un pago mínimo.
A estos muchachos se les conoce como Halcones; los jefes criminales les dotan teléfono celular y motocicleta para informar respecto a la presencia de policías y militares.
“Primero trabajaba en los mangos con mi jefe; y ya después nos forzaron a trabajar en la mañana ahí con los de Zicuirán -¿cómo trabajaba? ¿Qué hacía con ellos?- Ayudar a cuidar el Gobierno que entraba y salía”, señaló Bryan, quien dijo ser informante del crimen organizado.
Imagen Televisión entrevistó a cuatro menores de edad, que aceptaron ser colaboradores del grupo criminal vinculado al Cartel Jalisco Nueva Generación.
Los cuatro individuos estaban en una barricada de los civiles armados conocidos como Pueblos Unidos; la entrevista fue entre Nuevo Urecho y Ario de Rosales; estaban ahí, tras ser descubiertos, presuntamente, en poder de “bombas molotov”; también supuestamente, ellos tenían instrucciones de arrojar los explosivos a vehículos y personas concentradas en un bloqueo carretero.







