La reunión cumbre de la unidad morenista de Torreón, refleja la ausencia de un líder que ponga orden en Coahuila, al partido del presidente López Obrador.
Sin pies ni cabeza, pero con el activo político de AMLO, Morena ha transitado por las últimas elecciones, con mucho más pena que gloria.
Aún así, ninguno de sus dirigentes quiere echarse al hombro la urgente necesidad de ordenarlo de cara a la elección de gobernador del 2023.
A ratos Guadiana, en otros Luis Fernando Salazar, las hermanas águila, José Guadalupe Céspedes y hasta José Ángel Pérez, dan muestra de que quieren darle orden a Morena, pero no lo hacen. Tampoco Reyes Flores Hurtado, porque su encargo como superdelegado, no se lo permite.
La reunión de la llamada unidad morenista es otra muestra de que nadie quiere hacer el trabajo de unidad y de orden.
Pero eso sí, a la hora de hablar de los posibles, todos se apuntan, desde Guadiana, hasta Luis Fernando. Por su parte, Reyes Hurtado mantiene su distancia.
AMLO quiere Coahuila, y en su momento, solo él, al puro estilo priista y panista, decidirá al candidato. Ahí puede surgir un Javier Guerrero o Ricardo Mejía Berdeja, actual sub secretario de Seguridad Pública.
El tema de fondo, es si la percepción de la imagen presidencial le alcanzará para ganar la gubernatura de Coahuila, con un partido donde todos se sienten generales y la tropa está desorganizada.






