Acapulco, Guerrero.– Los recientes ataques armados contra trabajadores de compañías de reparto en el puerto de Acapulco dejaron sus primeras consecuencias. Ayer, la empresa Coca-Cola suspendió operaciones en cuatro instalaciones locales y detuvo actividades en 25 de sus 35 rutas de reparto de agua Bonafont. De manera similar, Grupo Modelo cerró su centro de distribución ubicado en la carretera Cayuco-Puerto Marqués, mientras que Sigma, distribuidor de productos Fud, anunció la suspensión de entregas en Acapulco y Chilpancingo.

Estas decisiones forman parte de medidas precautorias luego de que tres repartidores, pertenecientes a las empresas Corona, Coca-Cola y Fud, fueran víctimas de ataques armados el pasado jueves, resultando en dos personas fallecidas y una herida. En el puerto, la circulación de vehículos de reparto ha disminuido considerablemente, ya que muchas compañías han optado por concentrar sus unidades en estacionamientos ante el temor de nuevos incidentes.

Ante esta situación, el subsecretario de Desarrollo Político y Social del estado, Francisco Rodríguez Cisneros, aseguró que los atentados buscan infundir miedo. También destacó que desde ayer se implementaron operativos especiales en diversos puntos del puerto para reforzar la seguridad y garantizar las condiciones necesarias para las operaciones comerciales en la región.