Ciudad de México.- Con ajustes que restituyen la representación paritaria entre empresarios y trabajadores, las comisiones de Vivienda y Trabajo de la Cámara de Diputados dieron luz verde a la reforma que impulsa la creación de una filial gubernamental para la construcción de vivienda y fomenta el arrendamiento. Aunque el dictamen modifica puntos clave de la minuta enviada por el Senado en diciembre, mantiene la concentración del fondo de 2.4 billones de pesos en manos del gobierno, un tema que ha generado polémica. El proyecto avanzará al pleno de los diputados el próximo 1 de febrero, y de ser aprobado, será devuelto al Senado para su ratificación.

La presidenta de la Comisión de Trabajo, Maiella Gómez Maldonado, destacó que esta reforma prioriza el acceso a vivienda para los trabajadores con menores ingresos, mientras que el diputado Alejandro Peña subrayó que se construirán un millón de viviendas bajo un esquema fiscalizado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Sin embargo, la oposición expresó su desacuerdo. Ivonne Ruiz, diputada del PRI, cuestionó los riesgos de centralizar los recursos del Infonavit, calificando la medida como una herramienta discrecional del gobierno. Por su parte, el morenista Peña negó que los fondos se destinen a otros fines distintos a la vivienda.

Entre los cambios aprobados destaca la representación tripartita en los órganos de vigilancia y auditoría del Infonavit, aunque sin remuneración para sus integrantes. Además, se otorgará voz y voto al director del instituto, mientras que la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores supervisarán las prácticas crediticias. En contraste, representantes del PAN y PRI criticaron la reforma, calificándola como una amenaza para los ahorros de los trabajadores y la participación de empresas constructoras. Según el diputado Erubiel Alonso, este plan carece de viabilidad y responde a intereses electorales.