Spide-Man: No Way Home; hablemos con spoilers
Pocas veces en la vida tenemos la oportunidad de ser partícipes de un hito en la historia del cine. Ojo, no estoy diciendo que la nueva cinta de Marvel sea una joya invaluable del séptimo arte y quedará plasmada como el epítome del cine, no, pero es imposible voltear los ojos a otro lado y criticar la cinta por su propia naturaleza.
Esperé una semana después del estreno de Spider-Man para poder hablar abiertamente de la cinta. Si no la has visto, tranquilo, en el momento en que suelte algún spoiler lo anunciaré con antelación.
La tercera parte de la cinta del trepamuros es una de las películas más esperadas del año. Desde que se anunció su producción, sumando la construcción de historias y de universos diversos que Marvel edificó en los últimos diez años, era imposible no esperar algo que nos volara la cabeza de una u otra forma.
La película comienza justo donde terminó la pasada, con un Spider-Man que es desenmascarado y todo el mundo conoce su identidad. A partir de ese suceso, Peter Parker buscará arreglar el caos en el que se ha convertido su vida, mismo que también afectó a las personas que más ama. Sin saberlo, Peter desata una serie de eventos desafortunados que deberá arreglar de una u otra manera.
La primicia es básica, pero esta cinta no se centra en ella para llevar la historia. Hay que decirlo desde ya, la película no es un diez perfecto en su guion, en realidad tiene una serie de huecos argumentales enormes que resultan bastante convenientes para que las cosas sucedan, además de colocar a nuestro protagonista en una dudosa capacidad para resolver problemas (por lo menos en los primeros dos actos de la película), pero la cinta funciona y cumple.
La película entera se centra en el espectador. Imagina que tienes mucha hambre, llegas a un restaurante que ya conoces y te sientas, esperas que te traigan lo que siempre pides ya que te conocen y saben lo que quieres: Ese día deciden darte exactamente eso que querías comer, pero con un extra que perfectamente sabes que también querías, pero no esperabas. Eso es Spider-Man: No Way Home, la discusión es tal vez si en verdad te llenaste o solo la disfrutaste en el momento.
Tampoco lo compliquemos tanto, las cintas de superhéroes están entre nosotros para darnos un producto que nos logre desconectar por un par de horas y nos reconecté con aquello que queríamos ser cuando éramos niños. Algunas lo logran mejor que otras, pero al final son eso.
Claro que existen cintas de este estilo que tratan de cumplir con un poco más, llevando a un carácter un tanto más artístico (por decirlo de alguna forma) de la historia que nos presentan.
Si hablamos de la fotografía y edición la cinta cumple, tiene que hacerlo, no existe espacio para el error con una película de este presupuesto. Claro, no te va a presentar una propuesta diferente que se atreva a transgredir y caminar a un nuevo camino, pero cumple con lo básico.
La película es dirigid por Jon Watts, el mismo director de las dos cintas pasadas de Spider-Man, así que en cuanto a dirección no encontramos nada en realidad nuevo.
A partir de este momento vienen los spoilers. Si no has visto la cinta, es momento de que alejes tus ojos de este texto y corras a la sala de cine más cercana.
Para empezar, tenemos que hablar del secreto peor guardado de Hollywood: la aparición de todos los Spider-Man en esta cinta. El rumor sonó desde que la producción comenzó, a pesar de los arduos esfuerzos de la productora para desmentirlos, el rumor crecía y crecía. Una gran cantidad de insiders lo anunciaron, pero para sorpresa de muchos (o no de tantos) cuando en la cinta aparecen los tres al mismo tiempo nos regala un momento que muy seguramente atesoraremos.
La pregunta aquí es si después de todas las expectativas vertidas surge el mismo efecto en el espectador. La reacción tal vez pudo ser más grande, aunque evidentemente jamás lo sabremos. Lo que es seguro es que esta cinta marca un precedente en como una productora cumple los sueños de los fanáticos.
La unión de tantos villanos de todas las sagas del Hombre Araña ya era una pista de lo que iba a suceder. Las actuaciones de Willem Dafoe, Alfred Molina y Jaimie Fox traen la nostalgia a la pantalla, al igual que Andrew Garfield y Tobey Maguire enfundando de nuevo los trajes que los hicieron famosos. Todas las interpretaciones cumplen, pero, de nuevo, eso es el mínimo establecido que estas cintas sabemos que nos dará.
La película entera la podemos encapsular en un solo sentimiento: nostalgia. Justo por ese sentimiento dejamos de lado los fallos argumentales, las obviedades, el ritmo que se cae y hasta el avance lento de todo el segundo acto, pero basta con verla un par de veces más después de la emoción para encontrarle el lado un tanto criticable.
No estoy diciendo que la cinta es mala, solo que la película está al tanto perfectamente que ante la primera vista va a sorprender a una gran parte del público, pero no terminará por sostenerse como una obra por sí misma, y ahí es donde radica el problema de Spider-Man No Way Home, solo que estamos tan cerca y tan deslumbrados que nos costará un poco de trabajo verlos.
Volviendo a la analogía del restaurante, al salir de la sala de cine te sentirás satisfecho “lo logré” tal vez puedas llegar a pensar, haciendo una referencia a que lo que pediste por años en ese restaurante te lo dieron como si te leyeran la mente, pero pasando los días tal vez comience a pasarse el sentimiento, que, si bien lo recordarás por un buen rato, no será tu respuesta definitiva cuando te pregunten cual ha sido tu mejor comida en la vida.
Al final, esta tercera entrega de Spider-Man sabe lo que es, ofrece lo que los fanáticos pidieron y no falla en ello. Tampoco nos pongamos en un plan de criticar este tipo de cine que funciona de manera extraordinaria; también tenemos el otro lado de la moneda con propuestas que los amantes del cine amamos, analizamos y diseccionamos como joyas del celuloide. Apaga un poco la lógica y disfruta, no todo tiene porque ser tan sesudo.
Si sigues las películas de Marvel y has visto todas las cintas del Hombre Araña, esta película simplemente es imperdible y la amarás en un primer vistazo. Si lo tuyo no es exactamente este tipo de películas, pero no les haces el feo, adelante, te vas a entretener. Si eres un crítico de este género, deja que los demás disfruten la cinta, en serio, no hay necesidad de buscarle el hilo negro.
Calificación: 7.8






