Ciudad de México.- SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, recuperó restos del cohete Starship en aguas del Golfo de México, a pocas semanas de que el gobierno mexicano amenazara con emprender acciones legales por la contaminación generada por los desechos espaciales de la compañía. La operación de salvamento se realizó a unos 12 millas náuticas de la costa mexicana, donde la embarcación LB Jill estuvo trabajando desde el 16 de julio para recuperar partes de un propulsor de Starship que cayó en noviembre en esa zona.
El fragmento recuperado corresponde al Super Heavy Booster 13, un propulsor que alcanzó una altura comparable a un edificio de 20 pisos antes de caer al mar y explotar. Tras el incidente ocurrido en noviembre, parte de la estructura flotó cerca de 15 millas dentro de aguas mexicanas durante aproximadamente 20 horas antes de hundirse. La embarcación encargada del rescate, un “liftboat” con grúa, regresó al puerto de Brownsville con alrededor de una tonelada de piezas, mientras la Armada de México patrulla la zona donde se llevó a cabo la recuperación.
Este operativo ocurre luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum manifestara la intención de demandar a SpaceX por la contaminación causada por los restos espaciales, especialmente tras un accidente en junio que dispersó escombros sobre territorio mexicano. A pesar de las acusaciones, SpaceX sostiene que sus cohetes fabricados en acero inoxidable y fibra de carbono no representan un riesgo ambiental. La recuperación de restos de cohetes en aguas mexicanas no es inédita, ya que en septiembre una embarcación estadounidense también rescató partes de otro propulsor.






