México.- Una de las innovaciones más prometedoras en el tratamiento del cáncer son los Anticuerpos Conjugados (ADC), una terapia que está redefiniendo la lucha contra la enfermedad. Descritos como «misiles inteligentes», estos medicamentos combinan la precisión de la inmunología con la potencia de la quimioterapia, destruyendo las células cancerosas sin dañar masivamente a las células sanas.
Los ADC representan el siguiente gran paso en la oncología de precisión, superando el enfoque indiscriminado de la quimioterapia tradicional.
Históricamente, la quimioterapia atacaba a todas las células de rápida división, generando severos efectos secundarios como fatiga, infecciones y pérdida de cabello. La llegada de los ADC ofrece una solución potente y, sobre todo, precisa.
Manmohan Singh, jefe médico de oncología para mercados emergentes de Pfizer, explica la ventaja: “Comenzamos con la quimioterapia donde atacábamos a todas las células de rápida división, sin distinguir entre sanas y enfermas… Lo que hacemos ahora es tomar un anticuerpo, hacerlo específico sólo para las células cancerígenas, y combinarlo con un fármaco. Este se libera únicamente dentro de la célula tumoral”.
Esta especificidad reduce significativamente los efectos secundarios, permitiendo a los pacientes llevar una vida más normal con terapias que, en algunos casos, requieren asistencia hospitalaria solo una vez cada uno a tres meses.






